Tus pies también necesitan revisión
Nos sostienen todo el día y solo nos acordamos cuando duelen. Y si tienes diabetes, son sagrados.
Caminamos miles de pasos al día sobre ellos y, sin embargo, los pies son los grandes olvidados: durezas, uñas encarnadas, dolores de talón o juanetes que se aguantan durante años sin consultar.
Lo básico funciona: calzado de tu talla con suela flexible y algo de amortiguación (los zapatos "de vestir" estrechos pasan factura), uñas cortadas rectas para evitar que se encarnen, e hidratar los talones. Si un dolor de pie o de talón no mejora en unas semanas, mejor valorarlo que acostumbrarse.
Si tienes diabetes, tus pies necesitan un cuidado especial: con los años puede perderse sensibilidad y una pequeña herida pasar desapercibida hasta complicarse. Míratelos a diario (plantas incluidas, con un espejo si hace falta), sécalos bien entre los dedos y no camines descalzo.
Cualquier herida que no cierra en pocos días, cambio de color o pérdida de sensibilidad en los pies de una persona diabética es motivo de consulta inmediata, no de esperar. Nos encargamos de la revisión y las curas en enfermería.