Dejar de fumar: nunca es tarde
Tu cuerpo empieza a mejorar a las pocas horas. Ideas prácticas para dar el paso.
Dejar el tabaco es la mejor decisión que puedes tomar por tu salud, y los beneficios llegan antes de lo que crees: a las pocas horas mejora la oxigenación, y con los meses la tos y la capacidad respiratoria.
Ponte una fecha, avisa a quienes te rodean y quita de en medio mecheros y ceniceros. Identifica tus momentos de riesgo (el café, la sobremesa, el estrés) y ten preparado un plan para esos ratos.
Las recaídas no son un fracaso: la mayoría de quienes lo consiguen han hecho varios intentos antes. Lo importante es volver a intentarlo.
No tienes que hacerlo solo. Consúltanos y valoramos contigo el mejor apoyo para tu caso.