Menopausia: una etapa, no una enfermedad

Sofocos, sueño ligero, cambios de ánimo… Qué es normal, qué se puede aliviar y qué conviene revisar.

La menopausia es una etapa natural, no una enfermedad. Pero decir eso no significa que haya que aguantarlo todo: los sofocos, el sueño ligero, los cambios de ánimo o las molestias íntimas tienen explicación y, en buena parte, solución.

El descenso de estrógenos también afecta a lo que no se ve: se acelera la pérdida de hueso y cambia el riesgo cardiovascular. Por eso esta etapa es un buen momento para revisar tensión, colesterol, azúcar y salud ósea, y para reforzar ejercicio y alimentación.

Contra los sofocos ayudan las capas de ropa, dormir fresco, moderar café y alcohol y mantenerse activa. Si aun así te amargan el día a día, existen tratamientos eficaces, hormonales y no hormonales, que se valoran caso a caso.

Y la revisión ginecológica sigue tocando: la menopausia no jubila la prevención. Cualquier sangrado que aparezca después de la menopausia debe consultarse siempre.