Antibióticos: por qué no debes automedicarte

No sirven para todo ni sobran los del año pasado. Un uso responsable protege tu salud y la de todos.

Los antibióticos solo funcionan contra las bacterias. No sirven de nada frente a los virus, que son los causantes de la mayoría de los catarros, gripes y dolores de garganta.

Tomarlos sin necesidad tiene consecuencias: favorece que las bacterias se vuelvan resistentes, y llegado el día en que de verdad los necesites, pueden no hacerte efecto. Es un problema de salud de todos, no solo tuyo.

Nunca reutilices los que te sobraron de otra ocasión ni tomes los que le recetaron a otra persona. Y si te los pautan, completa el tratamiento hasta el final aunque ya te encuentres bien.

Ante fiebre o malestar que no mejora, lo sensato es que te valoremos y decidamos juntos si hace falta o no.