Ansiedad: reconocerla es el primer paso
Palpitaciones, nudo en el estómago, sensación de ahogo… Cuando el cuerpo habla, conviene escucharlo.
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante lo que percibe como una amenaza. El problema llega cuando se dispara sin peligro real o se queda instalada: entonces deja de proteger y empieza a desgastar.
Muchas veces se nota antes en el cuerpo que en la cabeza: palpitaciones, presión en el pecho, sensación de falta de aire, nudo en el estómago, tensión en el cuello, insomnio. Son síntomas que asustan y que a menudo llevan a pensar en algo del corazón; descartarlo con una valoración médica ya alivia.
Ayuda mucho moverse a diario, cuidar el sueño, moderar el café y las bebidas energéticas, y practicar respiración lenta: coger aire en cuatro segundos, soltarlo en seis, unos minutos. Parece poco, y sin embargo al sistema nervioso le llega el mensaje.
Si la ansiedad te limita el día a día (evitas sitios, no descansas, todo se hace montaña), pedir ayuda no es exagerar. Nuestra consulta de psicología es un espacio discreto y de confianza para trabajarla en serio.