La revisión ginecológica, sin miedo y a tiempo

Qué se hace en una revisión, cada cuánto conviene y por qué es la mejor prevención.

La revisión ginecológica periódica es una de las herramientas de prevención más eficaces que existen, y muchas veces se retrasa por pudor o por falta de tiempo.

En una revisión habitual hablamos contigo, hacemos una exploración y, según tu edad y tu caso, la citología y una ecografía. Es rápido y no debe doler: si algo te resulta molesto, dilo y paramos.

Conviene mantenerla al día también si no tienes síntomas: la mayoría de los problemas que buscamos no los dan en fases iniciales, que es justo cuando mejor se resuelven.

Y consulta sin esperar si notas sangrados fuera de lo normal, dolor, bultos o cualquier cambio que te preocupe. Preguntar nunca está de más.