Ictus: aprende las señales, cada minuto cuenta
Boca torcida, pérdida de fuerza, habla extraña… Reconocer un ictus a tiempo puede salvar una vida.
El ictus ocurre cuando se interrumpe el riego de sangre a una parte del cerebro. Es una urgencia con mayúsculas: cada minuto que pasa se pierden neuronas, y llegar pronto al hospital cambia por completo el pronóstico.
Grábate estas señales, que aparecen de golpe: la boca se tuerce cuando la persona sonríe, pierde fuerza en un brazo o una pierna (se le cae el brazo al levantarlo), habla raro o no encuentra las palabras, o pierde la visión o el equilibrio de repente.
Ante cualquiera de ellas, llama al 112 inmediatamente, aunque los síntomas desaparezcan a los pocos minutos. No esperes "a ver si se pasa", no le des de comer ni de beber, y anota la hora en que empezó: esa hora es oro para los médicos.
Y para reducir el riesgo: controla la tensión, el azúcar y el colesterol, no fumes y muévete a diario. Si alguna vez te han dicho que tienes el pulso irregular, coméntanoslo: algunas arritmias multiplican el riesgo y tienen tratamiento.