Infiltraciones
Infiltraciones para tratar el dolor articular, tendinoso y muscular de forma rápida y localizada.
La infiltración es la aplicación de medicación directamente en el punto que duele (una articulación, un tendón o una zona muscular) para tratar la inflamación y el dolor allí donde se produce, con dosis mucho menores que por vía oral.
Se usa con buenos resultados en dolores que no ceden con tratamiento convencional: hombro doloroso, epicondilitis o codo de tenista, tendinitis, fascitis plantar, síndrome del túnel carpiano, artrosis de rodilla y determinados dolores de cadera o de espalda.
Antes de infiltrar valoramos tu caso, revisamos las pruebas que traigas y comprobamos que es la mejor opción para ti. El procedimiento se hace en consulta, dura unos minutos y te puedes marchar caminando.
La infiltración alivia, pero no siempre resuelve la causa. Por eso la combinamos con fisioterapia y con pautas de ejercicio y de actividad, para que la mejoría se mantenga en el tiempo y no vuelvas al punto de partida.
En determinados casos la infiltración puede hacerse con plasma rico en plaquetas (PRP), obtenido de la sangre del propio paciente. En España la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) lo clasifica como medicamento de uso humano: no es un servicio que se contrate, sino un tratamiento que un médico colegiado valora, indica y aplica en casos concretos, con información y consentimiento por escrito. Si crees que puede ser tu caso, coméntalo en la consulta y lo valoramos contigo.
Qué son las infiltraciones
- Dolor articular
- Artrosis
- Tendinitis
- Epicondilitis (codo de tenista)
- Hombro doloroso
- Dolor de rodilla
- Fascitis plantar
- Bursitis
Qué incluye
- Valoración del dolor
- Infiltración en consulta
- Tratamiento localizado
- Combinación con fisioterapia
- Seguimiento
- Atención por profesional
Cuándo conviene venir
- Tienes un dolor articular que no cede
- Padeces artrosis o tendinitis
- El dolor limita tu movilidad
- Otros tratamientos no han terminado de funcionar
Preguntas frecuentes
¿Duele la infiltración?
Es una molestia breve. Se realiza con cuidado y, en muchos casos, notarás alivio del dolor en poco tiempo.
¿Cuántas infiltraciones necesito?
Depende de tu caso: a veces basta con una y otras veces se repiten de forma espaciada. Te lo indicamos tras valorarte.
¿Puedo hacer vida normal después?
En general sí, aunque conviene evitar esfuerzos intensos las primeras horas. Te damos las recomendaciones concretas.
¿Se puede combinar con fisioterapia?
Sí, y suele ser lo más recomendable: la infiltración calma el dolor y la fisioterapia trabaja la causa para que no vuelva.
¿Hace falta una prueba antes?
Depende del caso. Primero te valoramos y, si hace falta una radiografía o una ecografía para asegurar el diagnóstico, te lo indicamos.