Espirometría

La prueba que dice cuánto aire mueven tus pulmones. Para el asma, la EPOC, el fumador y el reconocimiento laboral, con resultado el mismo día.

La espirometría mide cómo funcionan tus pulmones: cuánto aire eres capaz de coger y, sobre todo, con cuánta fuerza y rapidez lo sueltas. Soplas por una boquilla conectada al aparato siguiendo las indicaciones y él hace los cálculos.

Es la prueba que confirma o descarta el asma y la EPOC, y la que permite seguir cómo evolucionan. También detecta problemas respiratorios en fumadores mucho antes de que la persona note que se ahoga, que es cuando mejor se puede actuar.

La técnica importa más que el aparato: hay que soplar de una forma concreta y repetirlo varias veces hasta obtener un registro válido. Por eso te acompañamos durante toda la prueba, explicándote cómo hacerlo.

En algunos casos se repite después de administrar un broncodilatador, para ver si la limitación mejora con la medicación. Eso es lo que distingue el asma de la EPOC, y te lo explicamos si es tu caso.

¿Qué es una espirometría?

Qué incluye

Cuándo conviene venir

Preguntas frecuentes

¿Duele o es incómoda?

No duele. Lo único es que hay que soplar con fuerza varias veces y puede dar algo de tos o sensación de mareo momentánea. Se descansa entre intento e intento.

¿Tengo que preparar algo?

Ven sin haber fumado ni hecho ejercicio intenso en las horas previas y con ropa que no te apriete. Si usas inhaladores, pregúntanos al pedir cita si debes tomarlos o no ese día.

¿Cuánto dura?

La prueba en sí son unos minutos. Si hay que repetirla tras el broncodilatador, hay que esperar un rato entre las dos partes.

¿Sirve para el reconocimiento de mi empresa?

Sí, es una de las pruebas habituales del reconocimiento laboral, sobre todo en puestos con polvo, humos o uso de mascarilla.

¿Me dais el resultado en el momento?

Sí. El médico valora los valores obtenidos, te explica qué significan y te llevas el informe.