Radiografía

Radiografía digital para golpes, caídas, dolores de espalda y estudios respiratorios, con la imagen valorada por el médico en la misma visita.

La radiografía es la prueba de imagen de toda la vida: con una dosis mínima de rayos X se obtiene una imagen del hueso y de estructuras como el pulmón. Sigue siendo la primera prueba ante un golpe, una caída o una sospecha de fractura.

Es rápida (unos segundos por proyección), no duele y hoy es digital, así que la imagen está disponible al momento y con menos dosis que las placas de antes.

Aquí se hace la placa y la valora el médico en la misma visita: si hay fractura, se inmoviliza y se organiza el siguiente paso; si no la hay, te vas tranquilo/a sin haber perdido el día en un desplazamiento.

Cuando lo que se busca no se ve en una radiografía (una lesión de ligamento, una hernia discal), te lo decimos y te orientamos hacia la prueba adecuada.

¿Qué es una radiografía?

Qué incluye

Cuándo conviene venir

Preguntas frecuentes

¿Es peligrosa la radiación?

La dosis de una radiografía convencional es muy baja y el equipo digital la reduce aún más. Se pide solo cuando aporta algo al diagnóstico, nunca por rutina.

Estoy embarazada, ¿me la puedo hacer?

Avísanos siempre antes, aunque solo sea una sospecha. En el embarazo se evita y se busca otra alternativa, como la ecografía.

¿Tengo que quitarme la ropa?

Solo lo justo: se retira lo que lleve metal en la zona (cremalleras, sujetador con aros, cadenas, cinturón), porque tapa la imagen.

¿Me llevo la imagen?

Sí, te llevas la imagen y el informe con la valoración del médico.

¿Y si la radiografía no ve mi lesión?

Pasa: los ligamentos, los meniscos o las hernias no se ven en una placa. Si es tu caso, te lo decimos y te orientamos hacia la prueba que sí lo muestra.